Inauguro Blog y nueva experiencia, con tantas cosas pasadas que contar y tanto acontecido en tan poco tiempo no sé por donde empezar.
Pero dejaremos lo pasado para cuando no tenga nada que escribir, y me deleitaré hoy con lo más inmediato que me venga a la mente.
Pues resulta que entre conocidos y amistades, hay alguno que no se escapa de verme casi a diario, tremenda compasión que debeis sentir del pobre desgraciado, y ese es Javi, un chaval de recién 2 patitos cumplidos. Con la cabeza en su sitio, a veces, sensato, a veces; y despistado, siempre. Ahora además de buen amigo hace las funciones de chofer samaritano, siempre que le venga bien a él, hace el favor de acercarme donde me haga falta, y es que esto de estar esperando que te traigan el coche es un asco -que esa es otra que tengo pendiente de contar-
Pues en uno de nuestro rutinarios paseos con destinos distintos (el suyo ningún lugar, el mio mi colegio) pero mismo objetivo acabar tomando un buen café en "el viejo roble" dejamos el coche allá donde el barro cubre más profundo en este marzo lluvioso, el nuevo habilitado, e inutilmente rehabilitado descampado del Nuevo Colombino. Existen dos entradas diferenciadas, una desde el estadio, en la que tienes que tener habilidad para sortear baches, charcos, salientes de alcantarillado y sabes que tu coche te pide un acceso directo en el escritorio al programa 1,2,3,4 del "elefante azul",y la otra, desde, avda castilla creo que se llama, con su rotonda y tercera salida, no hay baches, al menos no tan profundos, ni salientes asesinos, pero... atención, hay gorrillas que no gorilas, aunque una individua de la cual no sabemos con certeza el sexo, tiene el mismo tamaño, la misma tez, y me atrevería a decir que hasta el mismo vello. Quienes recuerden a Miliki y su programa de TV, si colocasemos a Morondongo a su lado, (aquel gorila que salía a plató a pegar a los niños) los diferenciariamos a duras penas, pero por el chaleco reflectante.
Decidimos entrar por la entrada de Avda. Castilla, ahora me viene a la cabeza que quizás se llama Villa de Madrid, bueno da igual, el caso, que entrando para dejar el coche, entras en una situación tensa de la que solo si mantienes el tipo sabes de antemano el resultado.
La técnica del gorrilla común patrocinado por el Ayuntamiento (que eso es otro detalle a analizar)
- Parecer educado para sangrarte con una sonrisa, y hacerte ver lo mala persona y mal educado que eres si intentas utilizar la técnica de "nomeenterodenadaynotehevisto"
- Levantar la mano en una especie de alto de la Guardia Civil y tratar de reducir el ancho útil del camino que tu utilizas para entrar al lugar, la intención, si eres una persona normal te paras porque no tienes huevos de atropellarme.
- Cuando ya te tiene parado, te pone el tiquecito naranja, que creo que ya no pone ni aquello de "aportación voluntaria" y esperar apoyado sobre tu coche a que sueltes la calderilla, que atención!; haced la prueba y dadle a un gorrilla solo 10 centimos en moneda de a uno, lo mismo os lo tiran a la cara así que tened cuidado.
Pues en esta última llegó el problema, situación, Gorrilla gorila con brazo y cabeza casi por entrar en el habitáculo del coche por la ventanilla del conductor.
- Buenos días.
- Hola. - No se dice nada más y va colocando el ticket naranja en el salpicadero del coche hasta que Javi intercepta su mano con la suya, pero todo en plan Jedi, sin tocarse como "La fuerza tu has de utilizar" - ¿Eso que es?
- ¿Esto? pa´poder aparcar.
- Pero es que yo no voy a pagar.
- Pues es obligatorio porque son normas de la EMPRESA (flipalo, que se creen la mentira ellos mismos)
- ¿Que empresa?
- La dueña de esto
- Pues yo no veo los carteles ni las vallas
- Si, pues la lleva la misma que aquel otro recinto - señala con el dedo algo que parece que tiene más vallas en el mismo descampado.
- Bueno, pero yo no te voy a pagar, porque podría haber entrado por el otro lado del estadio y aparcaría igual.
Entramos en estado de alteración.
- Pues que te quede bien claro! Que tu descuida que ya me encargaré yo de que tu no aparques más aquí, que YO A TI TE CONOZCO Y ES LA SEGUNDA VEZ QUE HACES ESTO.
A tomar por culo, aquí parecía que se iba a convertir en superguerrero, pero eso sí, conservando su forma simiesca.
- Bueno tu pon las vallas y cuando las pongas, entonces lo hablamos, mientras tanto yo no te voy a pagar.
Ya por fin con esa frase el muy cabrón decidió que era el momento de acelerar y abandonar esa estúpida conversación que no llevaba a nada, y aparcamos donde siempre con el barro hasta los tobillos, como siempre, y el coche lleno de salpicaduras, como siempre, y disfrutamos del buen café de "El viejo roble" y llegué a tiempo a entregar mis trabajos para visar. Ah!, menos mal que me llevó Javi.